Fibra dietética:
 concepto y definición

La fibra es buena, afirman con rotundidad todas las personas que sienten una mínima preocupación por que su alimentación sea lo más sana posible… “este producto dietético para adelgazar o para corregir determinados trastornos metabólicos, contiene fibra”. Además, en su envase o folleto informativo se ha subrayado o incluso se ha destacado al margen del texto la palabra “fibra”. Es decir, se considera una verdadera ventaja y, en muchos casos, un factor diferencial.
 

La indicación “contiene fibra” la encontramos, por tanto, en muchos productos, que van desde aquellos destinados a complementar determinadas dietas, hasta incluso derivados lácteos

como el yogur. Las panaderías de nuestro país ofrecen, desde hace algún tiempo, a sus clientes el llamado pan integral, indicando en muchas ocasiones que tiene propiedades laxantes.
Vista parcial de una típica panadería alemana.

Las poblaciones de los países centroeuropeos, desde hace muchos años, han dado una importancia especial al consumo de fibra. En Alemania, por ejemplo, está muy generalizado el concepto de tomar alimentos ricos en sustancias de residuo (Ballasstoffe), lo que es equivalente a tomar mucha fibra. Los establecimientos de dietética ofrecen gran cantidad de productos elaborados con salvado de trigo o avena, y las espectaculares panaderías están repletas de una gran variedad de clases de pan, la mayoría de ellos de tipo integral, es decir, ricos en fibras procedentes de cereales como el trigo y centeno.
 

La población mediterránea, especialmente la española, tampoco se ha quedado atrás en el consumo de fibra. Lo


La fibra dietética: elemento de salud.

que quizás ha ocurrido es que no ha sido tan consciente como otras poblaciones europeas. Nuestra ya famosa Dieta Mediterránea es muy rica en legumbres, frutas y verduras y aporta a nuestra alimentación un alto contenido de fibra en una óptima relación cualitativa.

 

Pero, ¿qué es realmente la fibra dietética?

Se conoce con el nombre de fibra a diversos compuestos de origen vegetal que presentan como común denominador el estar constituidos por macromoléculas no digeribles, debido a que las enzimas del intestino humano no pueden hidrolizarlas.

Trowell, en 1976, describió la fibra dietética como “un conjunto de macromoléculas de origen vegetal no digeribles por las enzimas digestivas del hombre”. Este mismo autor revisó más tarde su propia definición afirmando que “son los polisacáridos y la lignina de las plantas que no pueden ser digeridos por las enzimas humanas”.

El doctor Cummings, uno de los grandes expertos en fibra, nos ofrece la definición que con seguridad más se acerca a los conocimientos actuales:
 

“El citoesqueleto de los vegetales es lo que podemos denominar fibra vegetal o dietética; una sustancia aparentemente inerte que puede ser fermentada por algunas bacterias, pero no desdoblada por las enzimas digestivas, por lo que resulta inabsorbible. Tiene unas características muy dispares según la especie vegetal de procedencia y, dentro de ella, según la variedad”.

Pero para entender el verdadero papel que la naturaleza ha conferido a la fibra, hay que situarla en el contexto adecuado. Los vegetales han constituido y constituyen el primer eslabón de la cadena alimentaria de los seres vivos. A pesar de que aparentemente no parecen tener un gran interés nutritivo, gracias a ellos podemos cubrir gran parte de nuestros requerimientos alimenticios mediante el aporte de proteínas, grasas e hidratos de carbono. Estos principios inmediatos se encuentran dentro del citoesqueleto vegetal, formado en su mayor parte por celulosa. Incorporados en esta molécula se halla una amplia serie de polisacáridos hidrosolubles, como gomas, mucílagos y pectinas, así como otros polisacáridos no hidrosolubles, como algunas hemicelulosas, y la lignina, cuya función principal es dar la rigidez necesaria al citoesqueleto vegetal.

Al consumir un alimento de origen vegetal no sólo aprovechamos su contenido en principios inmediatos, sino que ingerimos su citoesqueleto, es decir, donde se encuentra la fibra vegetal o dietética.

Como ya hemos indicado, la tendencia actual es considerar la fibra dietética no como una sustancia, sino como un concepto. Más aún, como una serie de conceptos diferentes según la apreciación del botánico, fisiólogo, nutricionista o gastroenterólogo. Independientemente si la denominación de “fibra dietética” es la correcta para definir todos estos conceptos, podemos citar una serie de requisitos que cualquier sustancia o grupo de sustancias debe cumplir para ser encuadrada dentro de esta definición:
 

  CARACTERISTICAS DE LA FIBRA DIETETICA
  • Se trata de sustancias de origen vegetal
  • Es un conjunto muy heterogéneo de moléculas complejas
  • Es inatacable por los fermentos y las enzimas digestivas
  • Es parcialmente fermentada por las bacterias cólicas
  • Es osmóticamente activa

BIBLIOGRAFIA
1. Trowell HC, Southgate DAT, Wolevwr TMS y cols. Dietary fiber redefined. Lancet 1976; 1: 1967-1968.
2. Cummings MCR, DUNN Clinical Nutrition Centre, Cambridge.
3. Maté J y cols. Fibra dietética en medicina. Actualizaciones temáticas en Gastroenterología. Jarpyo Editores y Laboratorios Madaus, 1996; 4.